Historia de una Endoscopia.
Valoremos y agradezcamos a todos los profesionales de la Salud, tanto en Cuba y como en España.
Cuando esta tarde, me avisan que me dirigiera al box 7 del Hospital Clínico de Barcelona para realizarme una endoscopia, no imaginé que me iba a sorprender tanto al Entrar y quedarme parada..asombrada mirando toda Sala, la tecnología, la limpieza y expresar un.. Que bonitooo!! Ante la mirada atónita de las especialistas que sonreían diciéndome... Pero que le pasa? Entre al baño y cambie de mascarilla, no daban crédito mis ojos, que lindo y limpio el baño, cuando les explique, es que soy cubana y hace dos años me hice una Endoscopia en un Policlínico en Santiago de Cuba, contandoles las condiciones materiales en que me la realizaron, me preguntaron...pero cuantos años hace de eso...y dije solo dos, se quedaron boquiabiertas...esto hace 20 años que esta así.... Que pena que estén así todavía...fue su respuesta, después me acostaron en la súper Camilla acolchada con sabanas impolutas, me tomaron la presión y hablaron mientras que que ponían la anestesia..me dormi, mientras pensaba..si la Dra y amiga que con gran generosidad me atendió en Santiago ve este maravilloso salón, se muere de alegría.
He de contar y reconocer la gran profesionalidad, nivel de conocimientos y generosidad de los médicos y personal sanitario cubano, porque trabajar en las condiciones materiales que tienen y hacer una consulta cercana, familiar, cariñosa, empática y aún más con una atención y conocimiento de su profesión admirables. Es de un valor indescriptibleindescriptible.
Les cuento...hace dos años fui a acompañada con unas amigas médicos a realizarme una Endoscopia en mi ciudad natal, Santiago de Cuba, por molestias en mi estomago, allí estaba mi amiga Dra en su pequeña consulta, con una Camilla de hierro blanca de las de antes, sin sabanas, un aliado para subir, al lado un cubo viejo y feo, eso si limpio, y enfrente la mesa de la Dra, con un ordenador antiguo. Me habían dicho que llevará una toalla, y una botella de agua, me acostaron en la Camilla envejecida y pelada, no hay sabanas ni papel..y la Dra con mucho cariño me dijo ponte la toalla debajo de la cabeza, colocate de lado y respira, mirame mientras abre la boca y me iba introduciendo un tubito duro y Delgado.. Me decía respira y mirame, tranquila respira que ya falta menos, mientras la enfermera me aguantaba las manos que yo apretaba fuerte para ir tragando sin vomitar. La Dra miro y sacó con gran agilidad y rapidez el tubo. Ya estaba allí el cubo por si lo necesitaba, me dejó respirar y apuntó con su bolígrafo en una hojita amarilla el disgnostico, dando con mucha amabilidad todas las indicaciones a seguir, sali de la consulta agradecida, mirando a mi alrrededor , tengo la imagen de aquel momento grabada en mi memoria como una foto vieja. El resultado de aquella Endoscopia cambio mi dieta.
Hoy después de dos años repetía la experiencia en un hospital de Barcelona y mi memoria revivió inmediatamente aquella imagen, aquel lugar y pensé en las personas que cada día pasan esa experiencia o cualquier otra, sin tener las condiciones, en las vicisitudes de los profesionales sanitarios, para llevar a cabo su atención lo mejor posible, en lo terrible de esta situación de pandemia en esos hospitales, de mi tierra natal.
Y me desconsuelo, me entristece saber o imaginar lo que viven.
Cuba es una potencia mundial en medicina. Sus profesionales son reconocidos por todo el mundo como grandes médicos. Ellos hacen posible lo imposible. Gracias a todos.
Gracias a los medicos y profesionales de la salud del Hospital Clinico de Barcelona, mi ciudad .


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